Buenas observaciones, pero para nada anulan las conclusiones del estudio.
- A pesar de que el periodo 97 a 2005 es alcista para indices y casi todas las acciones vistas, tuvo un importante periodo intermedio bajista entre el 2000 y mediados del 2002. Además de eso, ha habido movimientos secundarios alcistas y bajistas para aburrir en todo ese periodo. Si las medias móviles fueran medianamente eficientes, demostrarían su valía de mejor forma, batiendo a la opción de comprar y mantener sobradamente con alguna de sus combinaciones.
-De los periodos laterales no nos salvan las medias móviles, porque, por muy lateral que sea un valor, siempre oscila en alguna medida y esas oscilaciones nos darán señales de compra y venta que terminarán por costar una buena cantidad en comisiones.
- Por supuesto que en periodos bajistas es mejor operar con medias móviles que comprar y mantener, pero mejor aún sería meter el dinero en la Cuenta Naranja. Si invertimos en bolsa (al menos yo) es por dos motivos: a largo plazo, ha demostrado rendimientos mayores a la renta fija y eso nos hace prever que comprar y mantener (diversificando adecuadamente, claro está) tiende a producir rendimientos positivos a largo plazo. El otro motivo es que en la bolsa, a diferencia de un casino, puedes estudiar la empresa de la que compras acciones y eso, aunque a corto no sirve de mucho (y a largo alguna vez tampoco), es una garantía. Lo que menos me gusta del análisis técnico es que trata a todos los valores por igual, y, seamos serios, a largo plazo, no es igual comprar acciones de una empresa seria que de otra que produce beneficios un año de cada cinco.
En resumen, no es que comprar y mantener supere en todos los casos a las medias móviles, pero, siendo sus resultados tan pobres, parece mucho más interesante dedicar el tiempo de análisis a mirar el negocio de la empresa que comprarmos, tratando de elegir aquellas que no vayan a entrar en tendencias bajistas a largo plazo, que a calcular medias móviles.
Alquien dirá que calcular medias móviles lleva menos tiempo, pero se encuentran formas muy rápidas de análisis de empresas a largo plazo y no demasiado malos, como, por ejemplo, comprar sólo empresas que fabriquen productos o servicios que consumamos o que consuma nuestra empresa y con los que estemos satisfechos por su relación calidad-precio, sus ventajas con la competencia, etc.