Pues sigamos con Cajas. De hecho una a la que solo le falta una sílaba para parecerse a una conocida organización siciliana.
Imagina que tienes un cliente al que le vence el seguro en diciembre. Con AXA y tú eres su corredor. El cliente recibe, dos días después del vencimiento, una carta del Operador de Bancaseguros (OBS) de la Caja (aparece en letra muy pequeñita en el pie del escrito). Dicha carta va firmada nada menos que por el Director General de dicha sociedad quien, por cierto, también ha sido largos años simultaneamente apoderado de XXXX Seguros de Vida, la sociedad de seguros de la caja y de XXXXXX correduría de seguros, SA que es la sociedad de correduría de la misma caja (¡Cojones con las incompatibilidades!).
Curiosamente la carta lleva en su membrete el logo de la aseguradora y la palabra "SEGUROS" que está reservada a entidades aseguradoras y prohibida a agentes y corredores de forma aislada.
Sigamos: en la cartita de marras, se informa a "su asegurado" que la entidad AXA ha decidido no renovar su seguro y que debe pasar por la oficina de la Caja para estudiar una nueva cobertura con otra entidad.
Lo divertido del asunto es que, además de malos, son unos inútiles: entretanto ni AXA había rescindido el seguro ni ellos sabían que el cliente había cambiado de banco y el recibo estaba cobrado.
Curioso.
¿Cómo podemos llamarle a esta honorable conducta? ¿De qué sirve ir haciendo "obra social" si luego haces estas cabronadas?
Lamento tener que decirlo, pero es necesario que alguien de la Administración baje de las alturas y pulse lo que la banca está haciendo con los consumidores. Es de Juzgado de Guardia.