Generalmente coincido con tus planteamientos pero ya tenía ganas de estar en desacuerdo en algo.
Sobre la prohiición de su señoriá me parece de lo más adecuado.
Puede que la niña tenga la experiencia del mismísimo Magallanes, pero no deja de ser una menor y aunque se padre ostente la patria potestad, ésta está sujeta a cietas limitaciones como en otros ámbitos.
Con la edad que tiene estará mejor formándose en otras facetas que le serán muy úties el resto de su vida y como de experiencia marinera parece que va sobrada, mejor dedicar ese año a otras cosas.
Tampoco creo que le vaya a suponer ningún trauma esperar a la mayoría de edad para realizar ese viaje. Tampoco le falta tanto.
En cuanto a que deben respetarse al máximo las libertades individuales de los adultos, siempre que no sea en perjuicio de los demás estoy contigo.