Enhorabuena, Tristán, estas son las operaciones que todos queremos y que pocos encontramos.
Respecto a la quiebra de la subasta, yo nunca he presenciado una preparada, he visto quiebras pero por descuido o por mala información. Recuerdo una donde un acreedor posterior empezó a pujar hasta que se quedó solo. Luego tuvo que quebrarla porque no sabía que tenía que rematarla y después recuperar por medio del sobrante. El pobre al no disponer del dinero necesario tuvo que perder los 48.000 euros de la consignación. Posteriormente volvió a celebrarse la subasta, pero no hubo sobrante. El pobre se tiene que estar tirando todavía de los pelos.
Esta es la mala información que reciben, a veces, de algunos profesionales del derecho.
Pero yo siempre he pensado que si alguna vez tuviera que preparar una quiebra nunca la haría entre dos personas. La haría entre tres y aquí ya no es tan fácil descubrirla porque se disimula más.
Ahora, hay que estar bien preparado y mentalizado para no dejar que nadie se te meta por enmedio. Es cuestión de hacer ofertas que desorienten o lo que es lo mismo que los demás licitadores se queden pensando mientras que tú colocas tus posturas.
Saludos cordiales
Francisco Calvo
www.subastasunicas.es