He dado una vuelta por la burbuja y veo que te va la marcha.
Que curioso acusar a los subasteros de beneficiarse de la desgracia ajena.
Supongo que tendrían que dejar de existir médicos, bomberos, policías, farmacéuticos, fontaneros y no se cuantas profesiones más.
Algunos no quieren enterarse de que la especulación forma parte de la condición humana. Todos lo somos, cada uno dentro de sus posibilidades. El que va a cruzar la calle cuando viene un camión y se para a pensar si curzar o esperar es un especulador. El que no lo hace es porque carece de cerebro.
Y curioso también el argumento constitucional del derecho a la vivienda digna. Nadie dice como se llega a eso. Será que tiene que caer del cielo y ser gratis.