Carlos, a las puertas de la subasta a tu familiar ya no le queda sino esperar a ver el resultado -que no será bueno, eso seguro- porque nadie en su sano juicio compraría una mitad indivisa unos días antes de la subasta. Suponte que un tonto le paga 22 millones por la mitad y luego en la subasta la casa sale por un total de 36 millones.