Realmente escalofriante el relato. Nada lo mejor el aval bancario. Aún así es como dar a ciegas a una piñata. En este país la mitad vive de la otra mitad, y si encima caes con un mangante de profesión no veas tú! Primero se te tira viviendo por la cara hasta que logres echarlo y si destroza el piso ale a preparar otros 40 mil euritos por lo bajo. En fin y yo pensando en alquilar un piso también... miedo me da.