Estimado Tristán:
"echar a nadie de su casa". Aquí el subconsciente le ha traicionado, como habría hecho con cualquiera, dicho sea de paso. Lo lógico sería haber dicho: "echar a nadie de la que ahora es mi casa".
Por lo demás estoy de acuerdo con su planteamiento: es un golpe muy fuerte perder el uso y disfrute de algo que, hasta la fecha, le pertenece a uno mismo, pero las leyes, normas y contratos están para cumplirlos, faltaría más, y demorar en el tiempo el lanzamiento fuera de las fechas festivas es una cortesía que, objetivamente, el "lanzado" lo normal sería que apreciase, aunque me imagino que subjetivamente ningún "ejecutado" sea capaz de verlo.
La Navidad para mí, por otro lado, no tiene mayor significado que unos días de fiesta para pasarse comiendo, tener reuniones familiares, y hacer gala de ese consumismo desaforado al que somos tan proclives.
Felices fiestas también para vd. y los lectores de su blog.