Anónimo, claro que me guardo cosas para mí, aunque los jesuitas me decían que tan mentiroso es el que miente como el que no dice toda la verdad.
En cualquier caso, ten en cuenta que cuando cuento anécdotas en el blog, no puedo dar todos los datos verídicos, de forma que a lo mejor lo que salía a subasta no era un piso, sino un chalet y no valía 300 sino 200 mil euros. Los subasteros de por aquí son muy listos y están caninos así que mejor que no dé más pistas y cambie algunos datos sin que varíe la historia.
Por otra parte tengo intención de volver a participar en esta misma subasta e intentar comprarlo, lógicamente no puedo dar más referencias.
Hoy en día quizá no, pero a finales de los noventa, en Madrid antes de la burbuja, era muy usual subir hasta el 80% de la valoración. Aunque reconozco que fuera de Madrid el margen de beneficios siempre ha sido mucho mayor.
Y coño, si eres subastero, quiero animarte a enviarme alguna de tus anécdotas, todos tenemos un motón, que seguro nos interesan a todos muchísimo. Me comprometo a publicarla sin cortes ni censura. Si lo deseas puedes escribirla a parte y luego pegarla en el buzón que ves en la columna que hay a la derecha del blog. Anímate!!!