No me extrañan los comentarios. Es fiel reflejo del concepto que se tiene de nosotros.
Lo cierto es que hace bastantes años se producían situaciones tensas y que algunos subasteros actuaban de manera improcedente.
Pero, poco a poco, esto se ha ido normalizando y se ha pasado de comprarlo todo (el que podía claro)al precio que fuera y extorsionando si era necesario, a analizar las operaciones desde una óptica empresarial (tengo que comprar a un precio para que cuando venda me permita obtener un margen de beneficio, a veces muy ajustado)
La diferencia, hoy, del subastero que compra, está en la mejor valoración de la operación, no en el que más dinero disponga.
Nosotros actuamos en el final de un ciclo económico. El acreedor tiene derecho a cobrar su deuda y el deudor la obligación de pagarla.
Las situaciones personales del que tiene que pagar y no puede son, a veces, muy duras e injustas, pero si no se obligara al pago, y una subasta es precisamente eso, sería una ecatombe financiera.
Saludos cordiales y feliz año
Francisco Calvo-administrador
www.subastasunicas.es