Aunque coincido plenamente con el razonamiento de FCalvo, cabe señalar que es muy sencillo criticar a la profesión de subastaro, la cual se encuentra previamente por determinados cliches que, en muchos casos, son ciertos.
Evidentemente, esta profesión cumple una función económica y más en estos tiempos que, seguramente, sería cubierta por muchos de los que ahora se permiten critcar abiertamente un mundo que no conocen. Y aquí, es donde este blog cumple una gran labor didáctica y social, no generalizable, lamentablemente, al resto de subasteros.
De todas formas, los comentarios vertidos en el artículo que mencionas no me parecen excesivamente correosos y algunos bastantes meditados.
En fin, liberarse del lastre de una cierta animadversión es una labor o un deber que debéis ejercer los propios subasteros y este blog es un buen comienzo. Un saludo, Tristán.