Tristan, soy un subastero de Barcelona y lo que te cuento es la absoluta verdad: una subasta que me adjudiqué me cayó en el típico oficial sindicalista, que estaba siempre en reuniones con los sindicatos y al que el secretario tenía miedo de decirle las cosas claras. Pasaban los meses y no movía un dedo en el procedimiento hasta que al final lo tuvo que mecanografiar el secretario mismo. En total hasta el lanzamiento transcurrieron 20 meses.
Hubiera preferido que me tocara matusalen. Jaime