Bueno, en Madrid tampoco se paga en el día, sino el día del remate. Sólo se tiene que pagar el mismo día de la subasta si el adjudicatario va a ser un particular que se ha dejado caer por ahí. Esto es así porque nadie se fía -y con razón- de los particulares pues como sólo compran una vez y no vuelven más, no necesitan mantener su palabra y conservar su buen nombre. Si se les da algunos días para pensárselo, se escabullen.
Bueno, leyéndonos podría parecer que la práctica es muy habitual, pero como ya he explicado, es muy ocasional por las rivalidades que hay entre los profesionales del sector.