Hola, Tristán:
En primer lugar, felicitarte por el blog, felicitación que hago extensible al resto de bloggers: es loable que en este mundo, en el que cada uno va a lo suyo, haya gente que se tome el trabajo de compartir sus conocimientos y experiencias a cambio de nada. Lo he descubierto por casualidad, y llevo un par de días, en los ratos libres, “empollándomelo”, porque aparte de ser muy ameno, me interesa especialmente el tema.
Un caso, que creo que no mencionas, porque igual no te habrá pasado, es el mío: se trata de una vivienda procedente de una herencia, en la que los coherederos no nos ponemos de acuerdo, y los pleitos judiciales van a derivar necesariamente en subasta. Mi caso no es como las viviendas procedentes de embargos, ya que, disponiendo de liquidez y capacidad de endeudamiento suficiente, mi prioridad es que en la subasta, amigos tuyos, jajajaja, no me “tiren” el precio de la casa. Para que me den cuatro duros por ella, la compro yo.
Por eso te quería plantear un par de cuestiones: en una subasta puede pasar lo que aparece en las películas, que alguien que ha entrado a pujar (pagando el abusivo depósito del 30%), pero que no dispone de dinero para adjudicarse el bien, puje para subir el precio? ¿Hay algún medio para impedirlo, o una sanción, si luego no se lo adjudica?
Y luego, ¿hay alguna forma de saber el precio final, para hacerme una idea de lo que supone que un bien vaya a subasta? Creo haberte leído que la subasta supone un descuento real de un 20%, aunque me figuro que irá por zonas. De donde soy, del Pais Vasco, el tema inmobiliario va mucho por zonas, aunque en general esté muy deprimido.
Termino ya la “chapa”, para ser mi primer post me ha quedado un pelín largo. Lo dicho, felicidades, y gracias de antemano si me puedes facilitar alguna información, y si no, también.
P.D: Si te animas a hacer algún club de fans de “Blade Runner”, apúntame. Gran película, una pena que Scott no siguiera por ese camino….
Mikel