A los subasteros se os tiene mucha tirria (y algo de envidia) dentro y fuera de los juzgados, Tristán. Aquí en tu blog resultas de lo más simpático, pero si nos cuentas la mordida que te llevas en cada operación por ser asesor e intermediario, es posible que la percepción de los lectores sobre tí cambie un poco.
En la situación que comentas, podrías haber enviado a un colega que mirara el expediente por tí ese mismo día para comprobar si se existe driscriminación hacia los subasteros.