El cabreo de Hódar viene por los insistentes postings de un gurú anónimo muy particular, que con el nick de "ir-" o "pisitófilos creditófagos" viene apareciendo desde hace varios años en el foro de idealista.com y en los comentarios de El Confidencial de Cacho. Sus obras cuasi completas están recopiladas en burbuja.info.
Su mayor logro hasta la fecha es haber predicho, con casi dos años de antelación, que el "turning point" inmobiliario se haría oficioso en otoño del 2006. Y así ha sido. Su lenguaje y conocimientos muestran que se trata de una persona que sabe de que habla, se esté o no de acuerdo con él.
Sus predicciones, o previsiones, como a él le gusta llamarlas, son que ya estamos inmersos en una bajada de precios de la vivienda, independientemente de lo que digan los cocinados datos oficiales, que en el 2008 estaremos en recesión clara y que al final de todo el proceso, allá por el 2010, los precios de la vivienda se habrán dividido por 2 con respecto a los que había en 2006. Después de eso vendrá una década de desierto inmobiliario. Básicamente un escenario a la japonesa.
Está claro que no se saca estas cosas de la manga, sino que son escenarios bastantes plausibles, una bajada del 50% llevaría los precios a valores cercanos a los promedios históricos de precio/alquiler, precio/salarios, etc. Los procesos de corrección del mercado inmobiliario suelen tardar 3-4 años o algo más incluso, así que el timing también es razonable. El largo desierto posterior se intuye con una mirada a la pirámide, o mejor dicho, el reloj de arena demográfico. Si la necesidad de viviendas actual es de 350,000 al año más o menos (pero se construyen 800,000) más allá del 2010 el número de jóvenes emancipándose será muy inferior al que tenemos ahora. Creo que el número de viviendas vacías es del orden de 3-4 millones. Así que podríamos arreglarnos construyendo muy poquito durante la próxima década. Es evidente que para el modelo económico actual, con un PIB dependiente en un porcentaje altísimo del ladrillo, y sin poder devaluar o bajar los tipos por el corset del euro, pintan bastos para la economía para una buena temporada.
Esto más o menos es lo que dice el profeta que tanto irrita al Sr. Hódar.
The Omega Man