No sería justo establecer prohibiciones respecto a las entidades financieras y no para el resto.
La credibilidad tiene que ganarsela uno mismo con su buen hacer. No vale echarle la culpa al vecino cuando las cosas van mal. El resto de empresas también la necesitan en la misma medida.
Respecto a Terra y el resto, tampoco creo que la posibilidad de haberse puesto cortos hubiera solucionado gran cosa. Los fundamentalistas hubieran vendido y dejado de entrar mucho antes, precisamente por la falta de credivilidad de los números de esas empresas y los técnicos no lucharían contra la tendencia, simplemente esperarían su momento.
Esto es un juego y quien no lo quiera ver así, debería dedicarse a otra cosa. Si nos sale bien somos unos fenómenos y si la cagamos la culpa es sólo nuestra.
¿Alguien se imagina una quiniela en la que no se pueda apostar que el Madrid pierde? ¡Qué aburrida!