Desde luego que son positivos los emigrantes, pero la pregunta es para quien y tu lo aclaras muy bien en el articulo para la clase media alta, la que necesita servicio domestico la que tiene tierras o la que tiene infraviviendas de las que no podía sacar rendimiento, a mi me parece un visión tremendamente miope de la realidad.
Si en vez de esos neo esclavos fuera una emigración mas cualificada que te quitara tu puesto de trabajo, o como sucede en realidad con la emigración de este país congelara los sueldos cuando no los dejara al borde de la miseria a los empleados con menor cualificación, tal vez seria diferente tu visión.
Si en vez de tener una vivienda en un barrio residencial tuvieras que compartir escalera con emigrantes de costumbres propias del tercer mundo seguro que no pensarías igual.
Siendo un seguidor de tu blog en varias ocasiones te has quejado del mal funcionamiento de la sanidad pública, en algo tendrá que ver el aumento de la población emigrante.
Yo tengo la fortuna o desgracia de trabajar todos los días con emigrantes, individualmente no hay problema son seres humanos cada uno con sus pros y contras, si acaso con las particularidades de la idiosincrasia de cada colectivo, el problema esta con la entrada masiva y sin control, con paradojas tan sangrantes como que un emigrante sudamericano por no tener los papeles se le meta en un centro de internamiento y se le mande a su país y a un subsahariano se le deje en la calle con un bocadillo para quitarse el muerto de encima, la gestión de la emigración ha sido nefasta.
Por otro lado no estoy de acuerdo con el tema de la delincuencia, hay delincuentes emigrantes, evidentemente pero la distorsión en el número de presos se debe sobre todo por el hecho de que en la cárcel entran los colectivos con menor poder adquisitivo cultural y más joven.