El caso es que la percepción del parón en el crédito parece basarse sobre todo en información anecdótica, según las cifras oficiales el volumen de crédito ha seguido creciendo este año, aunque ya no lo hace a ritmos de dos dígitos. Quizá haya habido un endurecimiento de las condiciones.
De todas formas España no puede generar el suficiente ahorro para financiar su nivel actual, ya no digamos para aumentarlo, y si los extranjeros no nos quieren prestar, por fuerza habrá que reducir el endeudamiento. Los bancos no son más que intermediarios entre el comprador de bonos alemán o chino (prestamista) y el hipotecado de Cuenca (prestatario). Si el alemán ya no quiere seguir prestando, el de Cuenca ya podrá suplicarle al banco todo lo que quiera, que servirá para poco.
Saludos