También me sorprende que un banco se ponga duro en las negociaciones (o las evite), pero existen algunos motivos para ello (aunque no nos gusten):
- que no vea viabilidad, ya sea por causa sectorial o individual
- técnicamente esos préstamos son reestructuraciones, y se deberían clasificar como morosos igualmente. "No te digo ná..." si llega la inspección del BdE.
- si la entidad financiera estima que puede cobrar expulsando al cliente del banco porque consiga financiación en otra parte (improbable en las condiciones actuales, imposible si ha entrado en mora).
- si el valor de la garantía aguanta, quizás prefiera embargar y terminar con la situación (no le interesa el cliente a medio plazo).
etc...
enhorabuena por el blog
saludos, yoanper