Lo nuestro no es subprime. Es mucho peor.
1) También en España las hipotecas se han vendido a fondos de titulación de activos mediante participaciones hipotecarias. Es decir, transmitiendo el riesgo de impago y sacándolo del balance.
2) Se han dado muchas hipotecas por encima del 35% neto de los ingresos totales de la pareja de mileuristas, así que la devolución del préstamo depende de que los dos conserven el empleo y el amor.
3) La inmensa mayoría de las hipotecas está a interés variable sobre un principal absolutamente desproporcionado a los ingresos. Cualquier mínima variación al alza del euribor provoca subidas considerables de la cuota.
4) Los casos extremos de hipotecas subprime en España son más variados. La modalidad más emocionante para la banca es la concedida a grupos de inmigrantes con empleos de baja cualificación.
5) Se sobre-tasaba porque la banca suponía implícitamente que en el futuro los pisos serían más caros y que existiría un mercado para recuperar el resto del préstamo en caso de impago. Nadie calculó que las ejecuciones hipotecarias iban realizarse en un entorno de exceso de oferta y bajadas de precios.
Bueno. Las garantías serán menores pero nos quedan todavía los ingresos, ¿no?. Pues no.
Dices que "el banco confía en que con los años mejorarán los ingresos y la solvencia de los hipotecados, a medida que avanzan en su carrera laboral; algo que es lo normal, pero que no es seguro."
Es una idea razonable a la que le falta la perspectiva. Y la perspectiva es que la mejora de los ingresos depende de la buena marcha de la economía, la economía a su vez de la expansión inmobiliaria, la expansión inmobiliaria del crédito bancario que ofrece nuestro sistema financiero, y nuestro sistema financiero depende de lo que le dejan en la Eurozona para prestar.
Es decir, que la devolución del préstamo hipotecario depende de la capacidad de la banca para seguir cebando la burbuja inmobiliaria.
Si lo miramos en su conjunto podríamos decir que la economía española no puede generar lo suficiente para devolver toda la deuda y los intereses. No puede hacerlo porque el ahorro o excedente anual es muy inferior y porque el dinero que se ha pedido no se ha utilizado para invertir y producir más, se ha empleado en pagar sobre-precios de un activo hinchado.
Y ahora viene lo mejor. La banca ha prestado a largo plazo y ha pedido prestado a corto-medio y plazo. Cada vez que les sube un poco la morosidad o se tambalea el sistema financiero esa refinanciación les sale mucho más cara. Esa es la verdadera bomba de tiempo que va a destrozar nuestro magnífico sector bancario.
6) La dureza de nuestra legislación es consecuencia directa de la tradicional escasa capacidad del Estado para aplicarla.
Imaginemos que en lo peor de la crisis tuviésemos un millón de ejecuciones hipotecarias.
¿Cuanto tiempo tardaría nuestro sistema judicial en impartir justicia y dar a cada uno lo suyo?
Saludos.