Postura pragmática, desde luego. Más vale que los ricos de verdad paguen al menos un 1 % que no que decidan viajar y no pagar ni ese 1%.
Aunque en términos de ética, justicia, moralidad, e incluso conveniencia (no olvidemos que aunque muy imperfecta, somos una democracia), es más complicado de justificar.
En todo caso, una simple y breve consideración: las SICAVS NO son como los fondos, aunque la legislación equipare su calificación como IICs, y la tributación también sea de las "privilegiadas". Y por una razón muy simple y sencilla: En un fondo, el partícipe cede TODO su poder de decisión al gestor, y solo le queda la decisión de sucribir o desinvertir en el fondo. En una SIVAV el día a día puede ser llevado por un gestor de IICs, o por la misma SICAV, y por supuesto, el accionista es el accionista, manteniendo todos sus derechos políticos.
Parece una minucia, pero implica que si yo tengo el 60 % de un fondo, el gestor hará lo que le de la gana, pero si yo constituyo una SICAV (curiosamente los fondos no se constituyen, se suscriben...), y tengo ese 60 %, el gestor hará lo que yo vote, o sea, comprar, vender y/o informar de todo aquello que el principal accionista sea interesado. Aunque sutil, la diferencia efectiva final puede ser brutal.