Yo creo que al fin y al cabo una empresa es una propiedad privada como otra cualquiera y no entiendo para nada eso del sentido "social de la propiedad privada", así que el propietario debería poder hacer todo aquello que considerara más conveniente y útil para la supervivencia de su empresa.
Libertad total para contratar y para despedir.
Y luego si "mamá-estado" quiere proteger a sus polluelos, que lo haga, que les pague tropecientos mil euros, pero que no pretenda mantener esa protección mientras obliga que la paguen los empresarios.
Se que lo que digo no es política ni socialmente correcto, pero es lo que pienso.
Saludos, Tristan