Lamento discrepar, abaratar el despido para nuevas contrataciones únicamente repercutiría, si cabe aún más de la que hay, en una discriminación flagrante del mercado laboral. Sería abocar las relaciones laborales a un sistema clasista; un núcleo superprotegido, con óptimas condiciones de trabajo y salario y no precisamente los más eficientes(vaya los dinosaurios de toda la vida, por ejemplo) y una relaciones laborales accesorias y totalmente precarias y prescindibles a las primeras de cambio.
Personalmente no creo que ésta sea la alternativa, hay que seguir buscando la eficiencia en las relaciones laborales pero que ello no vaya en contra de derechos adquiridos, un saludo