Hola Fernando, ya que tocas un tema off topic que me apasiona y sobre el que he estudiado mucho, más que cuestionar una cosa u otra, sólo quiero comentarte que a lo que probablemente se refieran tus padres con lo de "malcriar", no sea tanto eso, sino con que tu hija pueda convertirse en una niña caprichosa.
Y es que hay mucha diferencia entre un niño que elige según sus gustos propios (los que sean, que serán personales, pero más o menos definidos), y un niño cuyo único gusto es imponer su voluntad a quienes les rodean (como dices, deben reafirmarse, pero no debe ser a costa de los demás). Este último caso puede tener unas consecuencias muy negativas si se deja desarrollar; cuando son pequeños muchos niños caprichosos son manejables con engaños y discursos, pero según van creciendo perdemos la capacidad de hacerles ver las cosas, y ese entrenamiento en imponer su voluntad (voluntad que difícilmente habremos podido modelar para reducir el daño) hace que realmente acaben fuera de control.
Por eso es fundamental diferenciar entre el desarrollo de la personalidad propia de nuestros hijos (a los míos se les notó la distinta personalidad ya desde los primeros llantos), y los caprichos, que anulan la personalidad en favor de imponerse a los demás. Y, parafraseando a Van Gaal, hacerlo "siempre positifo, nunca negatifo" :-)
Por cierto, muy bueno el comentario sobre el hijo de tu amigo, que lamentablemente ocurre mucho: hay niños que no tienen ni idea de qué está o no está bien.
Para acabar, ya que eres una persona con inquietudes que siempre está aprendiendo, te recomiendo un par de libros: "Padres brillantes, maestros fascinantes", de Augusto Cury; es inspirador, cortito y fácil de leer y "El secreto de tener bebés tranquilos y felices" de Tracy Hogg y Melinda Blau, que describe toda una filosofía de trato a los niños desde que son bebés basada en el respeto y el cariño. Seguro que te gustarán