Hola Fernando
Suerte con la educación de Bárbara. Doy fe que es una niña muy buena y tranquila a la vez que guapa (un beso para ella).
Por otra parte, decir también que es muy fácil dar consejos desde fuera (lo digo en general, no por nadie en concreto). Yo tengo dos niñas y considero que no estamos siendo blandos con ellas. Sin embargo, mientras que la mayor es más tranquila y se comporta de forma digamos correcta, la segunda es todo un geniecillo que no hay quien le tosa. La tía no para quieta un momento y no la podemos perder de vista ni un minuto porque no necesita mucho tiempo para liarla (estamos incluso pensando si tiene cierto grado de hiperactividad). Intentamos darle a las dos el mismo tipo de educación (supongo que ahí está el error), pero está claro que no obtenemos el mismo resultado.
No estoy para nada intentando justificar a tu amigo, sino simplemente decir que cada niño es un mundo y que hay niños que son más fácilmente educables que otros y no por ello hay que pensar que somos mejores padres que otros porque nuestro hijo se comporte mejor que ellos, hay una parte muy importante de la personalidad del niño en su comportamiento. La educación sólo puede moldear, no cambiar. Por otra parte, muy de acuerdo con que la sensatez, tratar a los niños con cordura, amor y consciencia de su personalidad, mejorarán los resultados de la educación y nuestra relación con ellos.
Saludos,
Paco