Anónimo, querer que estén "quietos y callados" es una forma de pasar de los hijos exactamente igual que dejarles que hagan lo que les dé la gana.
Respecto a la Play, no tengo opinión formada, porque ni tengo Play ni Bárbara tiene aún edad... pero sí tengo un ejemplo que podría ser similar con la tele. El caso es que me parece que dejarla viendo la tele, entre tanto anuncio y tan mala programación como hay, sería nefasto; lo mínimo es que se me haría consumista perdida, y lo normal es que además se quedara medio boba (al estilo del "americano medio" de las películas, que le llaman americano medio y está apenas un peldaño por encima del retrasado mental, supongo que será una exageración y el americano medio de verdad no será así...). Sin embargo, vía eMule se pueden descargar un montón de cosas interesantes para ver en la tele: los Baby Einstein (para cuando empiezan a hablar, o luego en inglés), los cantajuegos, los Little Einsteins, Marco, Blancanieves, Caillou, Muzzy, Nemo... todo eso, viéndolo con ella y explicándole cosas, puede ser muy bueno y educativo.
(PD: Después de bajarlos del eMule, hay que comprar legales los que nos hayan gustado, of course)
Pedro Luis, imponerse a veces es imprescindible. Pero yo creo que es poco efectivo... si en vez de hacer las cosas por imposición lo hacen porque comprenden que hay que hacerlo, el resultado es mejor. Si no, harán como mi gato: cuando estoy delante no hace lo que no debe hacer, pero en cuanto me doy la vuelta, a hacer lo que está prohibido aún más a gusto!!
Gurús, te entiendo; yo como informático también he tenido que lidiar con algunos usuarios que déjalos estar...
Maty, en muchísimos casos basta con ver a los padres para comprender por qué el crío es así. Lo de los padres gilipollas que insultan a los profesores es moneda corriente, pero en realidad basta con llevar a tu hija al parque y ver cómo se comportan otros padres e hijos: El gamberrete dando un pisotón a propósito a un bebé pequeñín, y su madre diciendo "si no le ha tocado", también son moneda corriente. Y claro, criados sin ley o bajo la ley del "todo vale para mi hijo", acaban de adolescentes que no los aguantan ni sus propios padres, que en el pecado llevan la penitencia!!
Picopaco, algo caprichosa puede que sea, yo no digo que sea perfecta; pero es capaz de renunciar a cosas que le gustan, como atracciones de feria o juguetes que no son suyos, así que creo que no hemos cruzado el límite. En todo caso, agradezco tu comentario, y tendré cuidado con eso...
De los libros no te aseguro nada, voy bastante pillado de tiempo, pero la verdad es que soy bastante lector de todo lo que pillo, así que si puedo los leeré. Los que sí me gustaron mucho fueron los de Carlos González, "Besame Mucho" y "Un regalo para toda la vida" (éste le gustó más a mi mujer, por razones obvias).
Paco, es verdad que cada crío es un mundo, y no vale lo mismo para todos. Pero aun así, yo creo que hay cosas como lo de "quieto y callado" o lo de "haz lo que te dé la gana" que sí son malas para todos. Respecto a lo que es bueno, quizá para otros sea mejor otra receta, o quizá incluso sirva esta misma receta pero bajando los porcentajes del 80% y 95% al 50% y 75%, si es más rebelde y no atiende a razonamientos.
Aparte de eso, siempre hay truquillos que en algunos casos no funcionan pero en muchos sí: Si está haciendo algo, avisarle con antelación de que va a tener que dejarlo y dejarle un tiempo para que termine va bien (también me lo hace a mí mi mujer, cuando estoy con el ordenador), o convertir algunas cosas en juegos... si no quiere que le pongan el termómetro, pues el termómetro puede hacer una cuenta atrás, un despegue con ruiditos, un intento fallido, a ver si el segundo lanzamiento llega... y el termómetro acaba puesto, casi siempre de buen grado, pero aunque no quiera acaba puesto igualmente.
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