Anónimo: no veo ningún motivo que justifique abofetear al niño, en todo caso demuestra pocos recursos por parte del padre (o madre) y nula empatía hacia tu hijo.
Además, una vez empiezas dónde está el límite, cuándo le pegas?, Cuándo te lía una pataleta en el super? Cuándo no hace los deberes o pone la mesa?, Cuándo hace caso omiso a la llamada de sus padres? Cuándo se encapricha con algo?, Con qué intensidad hay que aplicarle el correctivo? Dónde se encuentra la frontera entre el bofetón trimestral y el maltrato?, cómo sabes que has traspasado esa finísima línea?
Probablemente no pase nada, pero me parece meridianamente claro que es una conducta de riesgo en el rol educativo por parte de los padres.
Criar a tus hijos con cariño no implica en absoluto dejar de lado la adquisición de valores, cómo la no violencia, el respeto hacia los demás y hacia uno mismo y especialmente hacia los más desfavorecidos; entiendo que esto es mucho más fácil de decir que de hacer y que conlleva mucho trabajo, paciencia y aprendizaje por parte de los padres, aunque creo que el mensaje es mucho más coherente cuándo se transmite a través de la palabra y no con el dorso de la mano.
Los niños impresentables son un reflejo de sus padres, que han abdicado de la responsabilidad que implica cuidar de ellos; veo cotidianamente a padres y madres fumando y bebiendo delante de los niños, hablando cómo camioneros y pasando de sus críos, pienso que el fallo es ese.
Criar y educar con amor y respeto es algo que no tiene nada que ver con eso.
Nacho: estoy sólo parcialmente de acuerdo, cada uno es cómo es y fingir ser otra persona es absurdo, aunque no cuesta nada ser considerado; por ej. un padre llega a casa después de un agobiante día de trabajo o va malfollao (con perdón) no tiene porqué pagarlo el niño, es más fácil y honesto contárselo (lo del duro día de trabajo me refiero), seguro que prefiere eso a que pasen de él o a que le peguen un moco sin saber el motivo.
Turkelton