Sería como si todos nos hubiéramos puesto de acuerdo en admitir que el oro nunca sube ni baja
Efectivamente, el problema es que eso es inadmisible.
El oro, como materia prima que es, está sujeto a la ley de la oferta y la demanda como cualquier otra cosa, por lo tanto no podemos admitir que el oro nunca sube ni baja.