Luis, con la sola intención de mandarme un lote de productos ya has demostrado tu agradecimiento. Dentro de mi mente siempre figurará tu detalle como si realmente lo hubiera recibido.
Espero que comprendas mi decisión de no aceptar nada de nadie y no te ofendas por ello. Siempre he seguido esa política y no me gustaría cambiarla a estas alturas de mi vida.
Reitero mi agradecimiento y me pongo a tu disposición para cualquier cosa en la que te pueda ayudar.