Muy interesante Llinares. Muchos gestores deberían hacer esa autocrítica y muy poquitos superarían el listón. Sabio artículo donde los haya. Aunque si me lo permites modestamente voy a discrepar de tu segundo apartado en el que comentas: "El precio sabe más de una empresa que el propio presidente de la compañía". Desde mi punto de vista el valor es sabio mientras que el precio es irreflexivo, por lo tanto un presidente (aunque lamentablemente pocos lo consigan) debería valorar mucho mejor su empresa que el precio su cotización en bolsa. Es decir que no se debe confundir el precio marcado por la oferta y la demanda y el Valor, como gráficamente comentaba Fernan2 con el ejemplo de Enrique Gallego del perro y su dueño. Otra cosa es la eficiencia del mercado y batirlo o no.
Salud y €, Don Francisco.