He estado leyendo el trabajo del señor Soffritti,M. de la fundación Ramazzini, en su estudio sobre las ratas (puesto que el anterior estudio es el que fue analizado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria). Las ratas fueron alimentadas con 100 mg por kg de peso corporal, matizándose que es una cantidad ampliamente superior a la que podemos consumir habitualmente los humanos. Una cantidad inferior (de 20 mg por kg de masa corporal) ha causado un incremento en el riesgo de padecer cánceres de varios tipo (leucemia, linfomas etc) que no es estadísticamente significativo : "The new study, conducted by the respected Ramazzini Foundation and published in the journal Environmental Health Perspectives, found statistically significant increases in lymphomas and leukemias in rats that were fed 100 milligrams of the sweetener per kilogram of body weight—an amount several times higher than what some people consume. A lower amount, 20 milligrams per kilogram, also caused an increase, but it was not statistically significant". Este reporte ha sido extraído de http://www.cspinet.org/new/200706251.html , que es el Center For Science In The Public Interest, organización mencionada en el artículo citado por usted. Mirando en la web de la FDA http://www.cfsan.fda.gov/~dms/qa-adf9.html vemos que mantienen las recomendaciones que tenían desde el 2004, que se basan sobre todo en advertir a los fenilcetonúricos el peligro de la ingesta de aspartamo debido a que contiene fenilalanina. Parece que el problema radica entonces en dos cuestiones básicas : primero saber si la persona que sufre problemas con la ingesta de aspartamo tiene problemas de fenilcetonuria (me imagino que será un porcentaje bajo de la población, aunque no he mirado datos, se trata de un desorden genético) y segundo y quizás el quid de la cuestión es donde está el límite a partir del cual una persona con problemas de diabetes u obesidad (y que por tanto no debe exceder en la ingesta de azúcar) no debe tomar aspartamo puesto que podría incrementar su riesgo de padecer algún tipo de cáncer. Hagamos una reflexión también nosotros mismos, y pensemos que si estos edulcorantes artificiales se consumen es porque nos excedemos en el consumo de las sustancias naturales, por tanto hemos de buscar un equilibrio en nuestra alimentación, y aunque la segunda ley de la termodinámica nos invita a pensar que la tendencia natural es hacia el aumento del desorden intentemos poner un poquito de orden en nuestro organismo. La mente también lo agradecerá. Un saludo.