Veo que al final el juego con las preferentes es similar al de la renta variable de alta rentabilidad por dividendo... cobras el cupón y esperas que se revalorice en el mercado, exitiendo en ambos casos un escenario actual de alta volatilidad en los precios.
En contra observo una menor liquidez de alguna de estas emisiones frenta a la negociación bastante fluida de la renta variable en el mercado contínuo.
Y en cuanto los riesgos son similares, ¿no?. Si la compañía no es rentable se recorta el dividendo/cupón, y si ésta quiebra no cobra ninguno de los dos, aunque imagino que el dueño de las preferente antecede al accionista en derechos.
¿Es un análisis global demasiado simplista o estoy en lo cierto, Francisco?