No hace mucho tiempo la unidad familiar trabajaba 40 horas semanales, bueno quizás algunas más, fuera del hogar. Tenían mayor poder adquisitivo, solo que vivían moderadamente para dar más comodidades a sus hijos. Hoy la unidad familiar trabaja 80 horas semanales, para apenas pagar la hipoteca, el coche, comer y darse algún capricho.
La visión de Francisco parece aquella solo que en vez de trabajar una persona fuera de casa 40 horas, ahora podrían trabajar 20 cada una y poder disfrutar del resto en compañía, educar a los hijos, darles cariño y atención.
Si hace años fue real, teniendo en cuenta que había menos adelantos técnicos y que todo costaba más de producir, ahora como bien se comenta en este post, sería mucho más fácil.
Siempre es un placer leerte.