El rescate propuesto por Buffet no salva en absoluto a las monolines ni previene el tsumani de defaults que vamos a ver.
Las monolines eran negocios grandes, seguros, rentables y fáciles, según explican los expertos, mientras se dedicaban al aseguramiento de bonos municipales y similares. Les pudo la codicia, quisieron mejorar los rendimientos apostando por el aseguramiento de nuevos vehículos que, como ha quedado luego demostrado, estaban formados por "desechos tóxicos".
Estas compañías, aunque conservan su AAA, que ya solo es un chiste, están de hecho quebradas. Su capital no llegará, ni de lejos, para cubrir una pequeña parte de los defaults que van a tener que amortizar.
El problema es que todo ese material tóxico en sus balances hace que la cobertura de estas aseguradoras no tenga ya valor alguno lo qu eimpide el normal funcionamiento del mercado de bonos municipales que, despues de todo, no tienen culpa alguna.
Buffet lleva años tratando de hecerse con el negocio "fácil y sin riesgo" del aseguramiento de bonos municipales.
Según la mayoría de analistas, habría esperado hasta ver a estas aseguradoras con el agua realmente al cuello para hacerles una oferta y comprar barata toda la cartera de bonos municipales que es la única parte que tiene valor y la única parte que quiere Buffet.
Muchos analistas recibieron con alegría la noticia de las ofertas lanzadas por Buffet. No porque eso salve a las aseguradoras o porque palíe los defaults futuros sino porque, en su opinión, eso demostraría que Buffet ve en su bola de cristal, que la crisis ha tocado fondo. Buffet habría esperado pacientemente mientras el nivel de agua subía y ahogaba a estas empresas y si, por fín ha decidio lanzar una oferta es porque hemos alcanzado el punto culminante.
Discrepo de esta opinión. Pienso que si Buffet se ha decidido a lanzar esta oferta de "salvamento" es porque piensa que si no lo hacía, el gobierno federal iba a constituir algún medio de reanudar el aseguramiento de los bonos municipales y permitir el funcionamiento de este mercado. Ante la posibilidad de que alguna institución pública lanzase inminentemente un plan de salvamento, ha querido adelantarse y demostrar que el sector privado puede hacerse cargo.
Discrepo también de los analistas en otro aspecto: La oferta que ha hecho Buffet es disparatadamente generosa. De hecho creo que el geni de Omaha se equivoca de plano, que tras el stumani de defaults en créditos hipotecarios de viviendas y suelo comercial, habrá un stunami de defaults en los bonos municipales que, al fin y al cabo, no son más que otra clase de desecho tóxico.