Es uno de los grandes males del capitalismo actual. Las corporaciones se han sofisticado, y terminan en manos de profesionales que la mayoría de las veces no representan adecuadamente a la propiedad. Así la norma es crecer a cualquier coste, pero no solo en la banca, casi todos los sectores donde la tradicional propiedad ha perdido la gestión. Fusiones, opas, opvs, deuda a mansalva, crecimiento casi a cualquier coste, adquisiciones de filiales basura (.com y otras) para posicionarse pagando barbaridades.
El asunto es que la rueda se mueva cada vez a mayor velocidad acelerando exponencialmente para lucrarse en la gestión; que es donde hoy se reparte el pastel, mientras le tiran una limosna a los accionistas en forma de dividendos. El petardazo llega, le pasó a Enron y a muchas otras. Pero ahora le pasa a los bancos y se tambalea el sistema. Pareciera que es un problema cultural de estos tiempos, donde se justifica y se admira el pelotazo, en contraposición a una trayectoria empresaria de sobriedad y sensatez. No le veo fácil solución.