Entrada interesante, densa y que no estoy seguro de haberla comprendido totalmente.
A primera vista, me dan que pensar los puntos 4 y 5 (aunque puede que no lo haya interpretado correctamente).
Si esto fuera cierto, ninguna empresa podría quebrar nunca (en bolsa).
Tras un peridodo de crisis, la empresa tendría beneficios, pero no serían beneficios operativos (por la actividad propia de la empresa) sino extraordinarios por compra/venta de las propias acciones.
Vamos, usando un caso extremo. Puede ocurrir que una empresa de automóviles viera caer su cotización, por malas ventas, crisis económica global, etc. Y en vez de mejorar sus procesos, diversificarse, o lo que fuera... decide hacer ingeriería financiera, con lo cual:
La empresa tiene beneficios! Y la cotización sube! Y viendo esto decide ganar más dinero aún reduciendo gastos: despide a sus trabajadores, vende sus plantas de producción... y se convierte en una empresa casi virtual. Pero en la bolsa no puede bajar de cierto nivel, ni quebrar...
No digo que esto en si sea malo, pero desde luego desvirtuaría el sentido de la bolsa, al menos como indicador adelantado de la actividad económica (alguno dirá que nunca lo ha sido).
Y es que hecha la ley, hecha la trampa.
Saludos,
Kalte