Yo creo que toda esta sofisticación es para esconder el hecho fatídico de que la crisis financieras ha dinamitado los fundamentos del análisis técnico. Mi reto es comprobar que cuando el señor LLinares quite de su cabecera el diagnóstico de la tendencia bajista: color rojo, entonces es cuando empezaremos a ver que los índices vuelven a caer, mientras tanto seguirán hacia arriba. Veremos.