Vamos a aclarar las cosas:
Si va a 170, los hipotecados en yenes se encuentran con la hipoteca convertida a euros y dejan de estar en la ruína como ahora. Supongo que firmarían casi todos esa posibilidad con los ojos cerrados.
Si va a 80, los hipotecados en euros tienen casi toda la hipoteca en yenes constituida a unos precios envidiables, muchas mensualidades amortizadas, y un tipo de interés muy bajo sobre el capital pendiente.
Además siguen aprovechándose de la volatilidad para amortizar aceleradamente la deuda.
No veo ningún problema grave en cualquiera de los dos casos. Al acumular varias ventajas sin aumentar el riesgo, la relación riesgo/recompensa es muy alta.