El problema que yo les veo a estos gráficos de "spread" basados en una resta de dos valores es que al ser lineales y no logrítmicos son extremadamente sensibles al apalancamiento de la posición. Siendo que el apalancamiento de la posición no debería formar parte del gráfico puesto que es un dato que no entra en el análisis.
Trataré de explicarlo con un ejemplo.
Dispongo de una bola de cristal que me indica que al sector de los minoristas de bienes básicos les van a ir las cosas mejor que a los de bienes discrecionales, hasta el punto de que las acciones de básicos van a comportarse un 20% mejor este año que las de discrecional (debido a la recesión del consumidor). Como a parte de esta diferencia de comportamiento no conozco el comportamiento absoluto, esto es, no se si unas subirán más que las otras o unas subirán y otras bajaran o las dos bajarán pero unas más, lo que hago es ponerme corto en las que van a pasarlo peor y largo en las que no lo van a pasar tan mal.
Puesto que el rendimiento diferencial es del 20%, creo que es razonable decir que esta posición conjunta proporciona una rentabilidad del 20%. Cosa distinta es si queremos apalancarla, multiplicando el riesgo por 5 y la rentabilidad por 5 o nos conformamos con un apalancamiento de 2. Esta es otra discusión y otro análisis.
Para construir esta posición puedo comprar un ETF del "sector ganador" y vender otro ETF del "sector perdedor"
Para seguir mi posición y ver si todo va según lo había visto mi bola de cristal, puedo vigilar un gráfico compuesto en el que se representa la relación de cotizaciones de estos dos ETF. Esto es: una cotización dividida entre la otra.
Supongamos que la cosa va según lo previsto y que los precios iniciales son 47 (el ganador) y 31 el (perdedor), el spread es de 1.516 (47/31). Pasado un año la bolsa ha sufrido un crash y las cotizaciones han caído a 38 y 21, durante ese proceso es spread, que es el subyacente en el que yo invierto ha pasado desde 1.516 hasta 1.81 de forma que ha aumentado un 20% tal como mi bola había previsto.
Utilicemos ahora un spread basado en una resta en dos casos distintos (utilizaré dos casos caricaturescos para resaltar el fenómeno)
En el primer caso me pongo largo en una cesta de valor 100 y corto en otra cesta de valor 99. El spread e sde 1. Al cabo de un año a un sector como en el caso anterior la ha ido un 20% mejor que al otro, pasando las cotizaciones a 120 y 99, con lo que es spread ha crecido desde 1 hasta 20 (+2000%)
Repitiendo la misma estrategia, en los mismos sectores con cestas de valor 120 y 80 partimos de un spread de 40 que se convierte en 64 (+60%) (para un valor final de las cestas de 144 y 80)
Estos tres ejemplos son obviamente el mismo, se trata de la misma estrategia y apostamos a que un cierto sector logrará un "ouperforming" del 20% con respecto al otro y ese 20% es lo que debería aparecer en el análisis.
El que el rendimiento del spread sea mucho mayor en los últimos ejemplos que en el primero se debe simplemente a que son posiciones muy apalancadas, pero la cantidad de apalancamiento que queramos colocar en una posición debería ser algo analizado a parte y que no interfiera con el análisis de la estrategia.
Por ejemplo, si pensamos que el Santander va a caer un 2% en tres meses deberíamos vender nuestras acciones. Si pensamos que va a caer un 8% podríamos pensar en ponernos cortos pero lo importante es que nuestro análisis nos diga que va a caer ese 8%. Este 8% es la cifra importante. El que podamos ganar un 32% aplancando una posición corta cuatro veces es otra cuestión diferente.