Permitame felicitarle por su coraje, valentía y magna sabiduría. Si todo el mundo fuera como vuecencia otro gallo cataría. A la categoría de ilustrísimo tendrían que elevarle!!!
A otros les han nombrado santos con menos. El mismísimo Jesús, con lo de multiplicar los panes y los peces no tuvo parangón con este reto de los euros.
Póngame a los pies de su señora.
Olé, Olé y Olé!!!