Pues las cuentas están claras. Se han jugado ustedes (los que lo hayan hecho) unos 800 $ euros y han obtenido a cambio unos 3000 $.
Se ha multiplicado por tres la inversión inicial.
Ahora bien. Invertir 600 euros en una operación como esta, no es difícil. El mercado deja que entre y salga ese capital con pocos problemas. Doblar o triplicar 600 euros con una operación bien meditada no es fácil, pero tampoco es un imposible.
Veremos, como dice el autor del blog, qué va a pasar cuando tengan ustedes que entrar y salir con 50.000 euros. O con 100.000. Y no hablo sólo del coraje para jugarse esas cantidades. Hablo del propio mercado.
O mucho me equivoco, o va a ser verdad que para doblar esas cantidades, muchas operaciones serán, como apunta el Sr. Linares, un juego a cara o cruz.