Lo cierto es que todos los usos del petróleo que no son quemarlo suponen menos del 10% de su consumo total,y no pocos son sustituibles por plásticos de origen vegetal.
así que la clave está en acabar con las mayores fuentes de consumo de petróleo y gas,que son el transporte individual, el calor industrial y el calentamiento de viviendas,oficinas y comercios. En todos estos campos es evidente que un plan nacional bien dirigido permitiría reducciones importantísimas. Si en España hay 15m de hogares con 60m de ventanas, tenemos 900m de ventanas potencialmente reemplazables mediante un plan de incentivos bien dirigido,que ahorrarían mucho consumo.
Otro plan de techos fotovoltaicos modesto,orientado a que la PV suministre en picos (Aire acondicionado) y uno de térmica solar ambicioso para calefacciones de viviendas y otros edificios,donde las Administraciones dieran ejemplo instalando masivamente placas en sus techos, aislando sus edificios y reduciendo el espacio ocupado, sería muy importante.
Luego,por supuesto,potenciación del transporte público, trolebuses en lugar de autobuses, más tranvías y ferrocarril de pasajeros y mercancías,mejoras del FC convencional. Quizá no sea descabellado imaginar una España consumiendo la mitad de petróleo y gas y con igual nivel de bienestar que ahora.