Gurús Mundi, gracias por vuestra contestación. Simplemente comentaros que vuestro punto de partida, los grandes patrimonios, casi nunca caen del cielo y son el punto de llegada de muchos o, al menos, tienen lugar después de mucho tiempo de trabajo y esfuerzo por parte de particulares o familias enteras. Creo que un patrimonio, de alguna forma, podría seguir varias etapas en su evolución y, aunque los family offices suelan centrarse en las últimas y no siempre cubran totas las fases, a mi juicio es interesante observar, analizar y estudiar todas ellas en conjunto, como una cadena o como una secuencia de elementos interrelacionados entre sí a lo largo del tiempo.
Por otra parte, no sé si sois conscientes de que los clientes potenciales o ya existentes de los family offices son, en términos porcentuales, una parte muy pequeña de la población, en nuestro país y fuera de él, y que, algunas de las inversiones o servicios a los que pueden acceder estos clientes no son siempre accesibles para personas o familias con patrimonios de menores dimensiones (la mayoría, incluso rentas medio-altas), muchas veces no por falta de interés, sino por falta de recursos, de modo que determinados activos (p.e. inmuebles “prime” en Manhattan o creación de determinados tipos de sociedades para aprovechar sus ventajas fiscales) no entran dentro de sus posibilidades reales o, en el mejor de los casos, no serían las opciones más adecuadas teniendo en cuenta su situación patrimonial o personal. Habría que estudiar cada caso, claro está, pero creo que el problema que os planteo afecta a bastante gente. Tenedlo en cuenta. Un saludo y gracias de nuevo por vuestro blog y vuestras ideas. Un saludo.
DJ.