ManuelMad: Creo que das en el clavo. la mayoría de gente considera que el dinero que valen a precio de mercado sus inmuebles es distinto al que valen sus acciones en cartera a precio también de mercado. Evidentemente cada uno de nuestros activos tiene unas características distintas, pero el dinero al fin y al cabo es dinero y nuestro patrimonio aumenta o disminuye en función del dinero por el que el mercado valore nuestros activos en cada momento. Es obvio, sin embargo parece que de difícil comprensión y asunción.
Alrevés: Solemos excluir el inmueble que se usa como vivienda propia a no ser que se considere la posibilidad de transformar de algún modo ese inmueble. Las hipotecas pendientes de amortización, por supuesto que hay que deducirlas de la valoración de nuestro patrimonio, ya que dicha valoración debe ser neta o nos engañaríamos a nosotros mismos.
En cuanto a la proporción de lo que baja un inmueble respecto a otro, irá más en función de lo "prime" que éste sea que en proporción a su tamaño. Siguiendo tu ejemplo, puedes encontrar un piso más grande que haya bajado mucho más o mucho menos de un 20% dependiendo de su calidad de "prime". El hecho de que la inversión principal de nuestra vida sea la propia casa es algo muy personal. Si esta inversión supone hipotecar nuestro tiempo productivo de forma abusiva y desmesurada, deberíamos contemplar también el coste de oportunidad por no invertir en nada más que nuestro pequeño o gran palacio. Pero te repito que eso es algo que debe concordar con nuestra propia idiosincrasia y cada uno se siente feliz y seguro de forma distinta.
Anónimo: Muchísimas gracias, qué más puedo decir!
Fran Díaz: Los compradores hoy en día son más bien carroñeros (ojo en el mejor sentido de la palabra, siempre los he defendido como necesarios para la higiene del mercado), pero compradores al fin y al cabo. Imprescindibles en los tiempos que corren y correrán.
Es obvio que el precio de una transacción implica el mutuo acuerdo de comprador y vendedor. Pero el artículo habla desde la perspectiva del vendedor y por lo tanto se centra en lo que determina el precio si realmente se quiere vender, y eso no es más que el precio de demanda.
P.D.Interesante blog, Fran.
Salud y €.