Es jorobado el tema...
Por un lado, mi conciencia social me indica que se debería ayudar a que todo aquel que se encuentra en dificultades salga de ellas. Hay muchas maneras (alargar plazos, reducir cuotas, fijar intereses...) si bien algunas de estas ya han sido firmadas en el papel original, me refiero a las hipotecas a 30, 40 y 50 años. Mi conciencia política, me lleva por ese mismo camino.
Por otro lado, mi conciencia de contribuyente me lleva a suscribir totalmete el comentario de lydon5, con algún agravante: si bien es cierto que generalizar es malo siempre, también es cierto que todos sabemos de aquel que por 5 kilos más en la hipoteca se pilló un BMW serie 5 ó un Mercedes SLK del carajo. Desconozco si ese es el problema en EEUU, pero aquí, hay mucho de eso: ¿He de subvencionar yo ese coche?
Mi conciencia jurídica me lleva a pensar que uno no firma la muerte de Manolete si no quiere hacerlo, y mi conciencia de hormiguita me hizo cancelar mi deuda cuando todos se endeudaban alegremente.
No sé... La única conclusión firme a que llego es que tengo desdoblamiento múltiple de personalidad... :-)
Saludos.