Un buen resumen de la situacion.
Cuando deciamos las cifras de paro a que se llegaría, los endeudamientos del estado, el catacrash inmobiliario, la dificilísima situación de la banca española (escondida pero existente), las tasaciones trucadas que provocaban créditos de hasta el 120% de un piso (y eso que el precio ya estaba inflado), de gasto público ineficiente, de desmadres.... uno resulta que era un agorero, madmaxista, amarillista, antipatriota, etc, etc, etc...
El gasto público desmesurado (y tirado a la basura con planes como el E que no aporta nada más que quitar del paro unos meses a unos cuantos) va a traernos un futuro aún más negro.
La gente aún no se conciencia, de que si ya las íbamos a pasar canutas con el cambio que tenemos que soportar... la táctica cortoplacista de intentar mantener el chiringuito a base de ingente deuda pública nos hará aún más difícil la recuperación todavía si cabe.
¿Si nos echaran del euro? ¿Si llegaremos a un estado de insolvencia estatal? ¿Si europa nos echará un cable? ¿Si tendremos que tomar medidas drásticas que nadie puede ni imaginar? ¿Si como parece claro, el sistema de seguridad social y pensiones actual desparecerá? ¿Si el paro superará límites todavía aún insospechados? ¿Si se podrá mantener toda esta estructura enorme político-funcionarial? ¿Si la falta de recursos y trabajo provocará gravísimos desordenes sociales? La verdad es que ya a nada digo que no. A mí por según que posts y comentarios se me tachó de "agorero", "madmaxista" y un largo etc. Ahora resulta que a fecha de hoy las cosas inclusive están peor de lo que muchos "negativistas" nos atrevimos a pronosticar.
Pero lo peor de todo es que quienes toman las decisiones no ven más allá de unas estadísticas de voto y están al borde de empujarnos por el precipio (esos los que gobiernan). Otros esperan que nos caigamos para poder llegar al poder (la oposición) sin entender que salir de ese precipio magullados y escalando es muy complejo.
Gurús como siempre leerte es un gusto. Las cosas claras, y al que le pique, ajos come.
Jaime