Pero seguirá riéndose de todo el mundo, como sus predecesores, con su patrimonio personal a salvo.
Se embarca en aventuras que aun a riesgo de quedarme corto, se pueden calificar como temerarias.
La osadía consiste en poner en juego vidas, negocios, viviendas y el trabajo de terceros. Si sale bien se continúa engordando. ´Si la cosa se tuerce no hay nada que perder.
Y qúe decir de los que prestan en dinero ajeno sin ningún miramiento. Seguro que continuarán indefinidamente ejerciendo su eficiente gestión.
No existirá la justicia en ninguno de sus ámbitos, mientras no sea capaz de resarcir a las víctimas-