¿En quien estabas pensando cuando escribiste lo de la azafata histérica gritando?
Me ha dejado muy choqueado.
A mi me vino de golpe la imagen de un importante presidente de república cercana. Pero puede que nada que ver.
Si, quizás ese es el gran problema, no es que las alas del avión estén rotas (ni siquiera agrietadas), ni que el piloto se haya desvanecido por un síncope, sinó que hay alguna azafata que se ha puesto histérica (y no pretendo con esto ofender a ninguna mujer, no va contra ellas el tema, es solo por la metáfora gráfica), y el pasaje empieza con los sudores fríos.