No sé usted, pero a mí me revientan los imperativos. Y usted ha citado veinte. Parece una revista femenina. ¿Se ha fijado en la cantidad de verbos en modo imperativo que tienen en la portada? Son revistas para esclavos.
Es el signo de nuestros tiempos que recibimos órdenes de todas partes. ¿Hasta ese extremo hemos renunciado a nuestra libertad, que hasta la Coca-Cola Corporation nos dice lo que tenemos que hacer?
El arma más poderosa del opresor es la mente del oprimido.